sábado, 4 de junio de 2016

Tu hijo no puede desilusionarse

Un padre no debe permitir que el coraje, las ofensas y la desilusión aparezcan cuando tu hijo no logre alcanzar una meta. Es muy común que los hijos atraviesen por etapas de confusión, tristeza y desanimo, que fallen en alcanzar un objetivo o se equivoque en alguna decisión; por difícil que parezca ese es el mejor momento de demostrar el amor que sientes por él.

No permitas que el miedo controle tu actuar, que las emociones tóxicas contaminen la relación que tienes con tu hijo. Es muy tentador emitir juicios, gritos e insultos cuando tu hijo no cumplió con su palabra o su compromiso. Pero atacar estados de ánimo tóxico como la tristeza, irresponsabilidad, inmovilidad, desidia con    agresividad, intolerancia, burla, dureza sólo complicarán las cosas.

Los momentos de este tipo deben ser tratados con serenidad, tranquilidad, objetividad, confianza y mucho amor; debes ser consciente que hablas con lo que más amas en la vida, que nada es más importante que él, que sus actitudes son una muestra de su necesidad de apoyo y debe saber que cuenta contigo, aún en los peores momentos.

Necesitas creer en él y así lograr que él crea en sí mismo. Enseñar a descubrir la perfección que ya está en él, enseñará que se encuentre y ame a así mismo.

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