viernes, 29 de abril de 2016

La Relexion de Hoy

Un joven fue a solicitar un puesto importante en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial e iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio su CV, era excelente. Y le preguntó: "
-¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".
-"¿Fue tu padre quien pagó tus estudios? "
-" Si."-respondió.
-"¿Dónde trabaja tu padre? "
-"Mi padre hace trabajos de herrería."
El director pidió al joven que le mostrara sus manos .
El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.
-"¿Alguna vez has ayudado a tu padre en su trabajo? "
-"Nunca, mis padres siempre quisieron que estudiara y leyera más libros. Además, él puede hacer esas tareas mejor que yo.
El director dijo:
-"Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu padre, y luego ven a verme mañana por la mañana."

El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta.
Cuando regresó a su casa le pidió a su padre que le permitiera lavar sus manos.
Su padre se sintió extraño, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo. El joven lavó las manos poco a poco. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su padre estaban arrugadas y tenían tantas cicatrices. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su piel se estremeció cuando él la tocó.
Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que trabajaban todos los días para poder pagar su estudio. Los moretones en las manos eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.
Después de limpiar las manos de su padre, el joven se puso en silencio a ordenar y limpiar el taller. Esa noche, padre e hijo hablaron durante un largo tiempo.

A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.
El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: -"¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?"
El joven respondió: -"lavé las manos de mi padre y también terminé de asear y acomodar su taller"
-"Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mis padres, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi padre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.

El director dijo: "Esto es lo que yo busco en mi gente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida". "Estás contratado".

Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres.
Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?
Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de computación, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás lavando el piso o pintando una pared, por favor que también él lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven.
Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas."

lunes, 25 de abril de 2016

Cómo combatir el estrés

El lenguaje y las reflexiones que tienes que hacerte cada día para controlar y superar la ansiedad. Be happy!

Cuando estamos sumergidas (de lleno) en nuestra rutina laboral es cuando suele aparecer un mal compañero de viaje en nuestras vidas: el estrés. "Nos hemos acostumbrado a utilizar la palabras 'estrés' con demasiada frecuencia, lo que hace que nos 'estresemos' aún más. Qué tal si las cambias por otras, como: "me siento nerviosa por esto", o "estoy un poco agobiada"... Si dices continuamente: "¡Qué estrés tengo!", independientemente de si hay o no motivos, tu cerebro siempre buscará justificaciones", explica Sonia Almela, directora de Cuestión de Coaching"El lenguaje es un arma poderosa".

 "El lenguaje es un arma poderosa para combatir el estrés"
Sonia Almela, cuestión de coaching

Y es que tu vida es mucho más valiosa que una simple lista de tareas, tanto personales como laborales, en tu agenda. "Piensa que al final de tus días no recordarás cuántas veces lograste tachar todos los deberes, sino en las cosas que realmente merecen la pena", comenta la coach. Pero, ¿cómo se consigue ese cambio hacia la serenidad y librarnos de la ansiedad?
Sustituir el "tengo que" por "quiero", hacer -y saborear- pequeñas pausas en tu jornada laboral, reírte más fuerte, tener cerca a tus amigos, realizar una actividad que te apasione, dedicar cinco minutos al día para la reflexión, aceptar lo que no podemos cambiar... En definitiva, con pequeños retos cada día, esta es la manera más eficiente de combatir el estrés.

4 técnicas para combatir el estrés crónico

¿Sabías que si no tratas tus niveles de estrés se pueden convertir en un problema crónico? Esto le ocurre a muchas personas y es más peligroso de lo que crees.


No importa la edad que tengas ni el empleo al que asistas a diario. Presta mucha atención a las señales que te ofrece el cuerpo. En este artículo encontrarás técnicas para combatir el estrés crónico.

El estrés crónico, un enemigo muy silencioso

Todas las personas pueden tener estrés y hay factores que pueden hacer que este se vuelva crónico. No se trata de un mal que afecta únicamente  a empresarios y ejecutivos de multinacionales o a aquellos que tienen un empleo muy rutinario en medio de la ciudad más caótica del mundo. Las amas de casa, los estudiantes, los independientes o autónomos y los comerciantes, solo por citar algunos, también pueden padecer la “enfermedad del siglo XXI”.
Al formar parte de la sociedad moderna, hay veces en las que no lo tomamos tan en serio como deberíamos. Puede tener una influencia más que negativa en nuestro rendimiento y en nuestra salud. El estrés es necesario (cuando está en los niveles normales), pero el problema surge cuando hay un exceso.
Se dice que el estrés es un enemigo silencioso porque no ataca directamente o en un solo ámbito. Se va gestado de a poco en el organismo hasta que en un momento nos da “el golpe por la espalda”.
Así como tus músculos y órganos necesitan descansar, tu mente también precisa de un respiro. No basta con dormir un rato, sino que hace falta una técnica más intensiva para eliminar el agotamiento (el signo más conocido del estrés).
Si te falta definición, concentración, memoria o rendimiento, puedes estar sufriendo de estrés crónico. Algunas de las situaciones más frecuentes que desencadenan este problema son:
  • Entornos caóticos.
  • Esperas inesperadas.
  • Interrupciones constantes.
  • Muchas tareas.
  • Relaciones tensas.
  • Inseguridad.
  • Problemas económicos.
  • Peleas en la pareja.

¿De qué manera se puede revertir el estrés crónico?

Las técnicas para reducir el estrés crónico son similares a las del estrés común, sólo que quizás la urgencia de conseguir efectos es otra. Solamente podemos descansar la mente como corresponde si “bajamos varias revoluciones”, como se dice popularmente.
Ahora bien, es preciso realizar una terapia integral con todas las técnicas, o la mayoría de ellas, para que el efecto sea más rápido y eficaz. No existe por el momento una medicina que nos sirva para reducir el estrés crónico, ni natural ni química.

Maneras de eliminar el estrés crónico

1. Hacer deporte

Si, como lo estás leyendo. Muchas personas creen que para eliminar el estrés tienen que dormir una semana seguida y eso no es así. En realidad, una de las mejores formas que tenemos a disposición para quitarnos el exceso de estrés es haciendo ejercicio. Sí, ya sabemos que no tendrás muchas ganas de ponerte a andar enbicicleta, apuntarte a un gimnasio o trotar en el parque, pero es justo y necesario.
Con el ejercicio te cansarás más, pero también liberarás endorfinas, la llamada “hormona de la felicidad”. Además, como vas a estar molido por la actividad física, por las noches dormirás plácidamente, dejando de lado el insomnio. No importa qué disciplina elijas, puede ser una moderada o una de alto rendimiento. Verás que al regresar a casa después de una clase o sesión de ejercicio te sentirás más renovado.

2. Reír

Otra vez tenemos que nombrar a la hormona de los que están contentos. Al reír a carcajadas (no vale solo una sonrisa de compromiso), te sentirás mucho mejor y podrás disfrutar de muchos beneficios como un mejor ritmo cardíaco, mayor irrigación sanguínea, función pulmonar, etc.
Tu piel también empezará a lucir más luminosa, renovarás energías y te sentirás como nuevo. Prueba mirar una película divertida, escuchar chistes o jugar a las cosquillas con tus hijos. El estrés empezará a reducirse como por arte de magia.

3. Comer de manera saludable

La alimentación tiene mucho que ver con cómo nos sentimos  se dice que somos lo que comemos). Los alimentos con harina blanca, los edulcorantes artificiales, la comida rápida, los refrescos, los dulces y los fritos no ayudan para nada a mejorar la situación. Deberíamos evitar toda esta “comida” que hemos nombrado y, en lo posible, eliminarla de la dieta diaria.
Elige las frutas en lugar de los postres muy azucarados y los vegetales antes que las hamburguesas o las pizzas. Prefiere el agua antes que los refrescos, las infusiones de hierbas al café y los cereales integrales mejor que los refinados. A su vez, está comprobado que consumir semillas de quinoa, trigo y mijo nos ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, algo que también puede desequilibrar el estrés.
Los alimentos refinados, procesados y preparados pueden causar problemas como:
  • Inflamación.
  • Sobrepeso.
  • Colesterol.
  • Problemas cardíacos.
  • Acné.
  • Presión arterial elevada.
  • Retención de líquidos.

4. Desconectar

No podemos estar “enchufados” las 24 horas del día, ni tampoco sobreestimulados con todos los dispositivos que nos rodean. No hace falta irse a una isla desierta durante un año para desconectarse.
Puedes, por ejemplo, dejar el móvil en otra habitación mientras comes o duermes, no mirar televisión antes de dormir, evitar el uso de los videojuegos o del ordenador un rato antes de ir a la cama, no usar el Internet cuando estamos de vacaciones y dejar los problemas laborales en la oficina.
Tómate el tiempo que precisas para hacer lo que te gusta, como leer, hacer deporte, jugar con tus hijos, ir al cine o al salón de belleza.

15 Formas de eliminar el estrés de tu vida

  • El estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.
  • ¿Eres de las personas que se la vive angustiado y preocupado? ¿Llegas tarde a tus compromisos? ¿Por lo general estas de mal humor y se te cierran los ojos? ¿Sueles dormir muy poco y sientes que todo está mal?

    Si padeces todo lo anterior es porque estas siendo una víctima del estrés.

    El estrés está producido por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas, emocionales, en situaciones extremas o de peligro. Ante esto el estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.

    ¡No dejes que el estrés te consuma, elimínalo de tu vida ya!

    A continuación te presentaremos 15 diferentes maneras o “consejos” para combatir el estrés:


    1.- Identifica los factores de estrés

    Este paso es el más importante, porque aquí identificas todo lo que te estresa en la vida para después poderlo eliminar. Tómate 10 minutos para pensar en todo lo que te estresa en el día. Haz una lista con todas las actividades que tienes y elimina las que más te estresen.

    2.- Eliminar compromisos innecesarios

    Todos tenemos compromisos en nuestras vidas, empezando por el trabajo, luego los hijos, la esposa (o), y la familia entre otras. Elimina todos los que más te estresen.

    3.- Desorganización

    Todos somos desorganizados de alguna manera u otra. Incluso si organizamos algo y creamos un sistema para mantener las cosas en un orden, siempre estas cosas se terminan moviendo.  Sin embargo esta desorganización nos estresa en términos visuales y nos impide buscar las cosas que necesitamos. Tómate el tiempo que necesites para organizar tus pendientes empezando por tu escritorio de trabajo y papeles en casa.

    4.- Puntualidad

    Llegar tarde siempre nos estresa. Todos tenemos que correr para estar listos, nos apresuramos para llegar y el estrés siempre nos hace vernos mal. Aprende el hábito de ser tempranero y  el estrés desaparecerá. Haz un esfuerzo consciente para empezar a prepararte antes, y para salir más temprano. Mide el tiempo para ver cuánto realmente se necesita para estar listo, y el que necesitas para llegar a alguna parte.  Una vez que conozcas estos tiempos, podrás planear antes y presentarte 10 minutos más temprano cada vez.

    5.- Control

    Sé que a veces nos gustaría controlar todo en esta vida, pero actuando de esta manera seguro te estresarás. Tratar de controlar las situaciones y la gente, sólo sirve para aumentar nuestra ansiedad cuando no funciona. Aprende a dejar ir, acepta la forma en que otras personas hacen las cosas, y acepta lo que ocurre en diferentes situaciones. Lo único que te puede controlar a ti mismo, es trabajar en eso antes de pensar en tratar de controlar el mundo. Aprender a dejar ir. Nuestra necesidad de controlar a los demás y las situaciones que nos rodean es un paso importante hacia la eliminación del estrés.

    6.- Tareas múltiples

    Tener muchas tareas al mismo tiempo puede parecer productivo en un principio pero en realidad nos estresa porque nos impide terminar una tarea para empezar otra. Es muy fácil eliminar este estrés de tu vida tan solo haciendo una tarea a la vez.

    7.- Reduce el agotamiento

    Si ya analizaste el primer paso y encontraste todos los factores que te estresan en la vida, también notarás que algunas actividades te agotan más que otras. Todos tenemos actividades que nos agotan y sin embargo no tienen tanta importancia. Bueno, pues todas esas actividades elimínalas de tu vida y verás que tendrás más energía.

    8.- Evita personas difíciles

    Tú sabes bien qué personas no te agradan. Tómate unos minutos para pensar quienes especialmente son, ya sea tu jefe, tus colegas, clientes o amigos. ¿Quién de todos ellos hace tu vida más complicada? Ignora a todas estas personas y verás que tu vida será más sencilla.

    9.- Horarios

    Crea  lapsos de tiempo más largos en tu vida. No es necesario programar cada minuto de tu vida. Aprende a evadir reuniones. Cuando alguien pregunta para programar una reunión, en primer lugar tratar de lograr que se haga a través de correo electrónico o por teléfono.

    10.- Baja la velocidad

    En lugar de apurarte aprende a tomártela leve. Disfruta tus comidas, las personas que te rodean y la naturaleza. Esto eliminará el estrés de tu vida.

    11.- Ayuda a otros

    Puede sonar contradictorio añadir más tareas a tu vida tratando de ayudar a otras personas (tienes lo suficiente como para hacerlo), pero si tuvieras que agregar algo, esto debería ser ayudar a los demás, ya sea como voluntario para una organización de caridad o simplemente haciendo un esfuerzo para ser compasivo hacia las personas que conoces, no sólo te da una sensación muy buena, de alguna manera reduce tu nivel de estrés. Por supuesto, esto no funciona si intentas controlar a los demás, o ayudar a los demás de una manera muy apresurada. Aprende a tomarlo con calma, disfrutar, y dejar que las cosas sucedan a medida que trabajas para hacer la vida de los demás  superior.

    12.- Relájate

    Es importante tomarse un mini-break (descanso), durante el día. Para todo lo que estás haciendo por un momento, y date un masaje en los hombros, cuello y cabeza. Estírate, camina un rato y tómate un vaso con agua.


    13.- Ejercicio

    Este es un consejo común para aliviar el estrés, y eso es porque funciona pero también es un método de prevención anti- estrés. El ejercicio ayuda a aliviar la acumulación de estrés y te da tranquilidad para contemplar y relajarse. Una persona más en forma está mejor equipado para manejar el estrés.


    14.- Come sanamente

    Esto va mano a mano con el ejercicio como un método de prevención del estrés.  Además, es comprobado que los alimentos grasos empeoran el estado de ánimo y pueden contribuir a los niveles de estrés inmediato.

    15.- Se agradecido

    Esto podría no ser tan obvio como algunos de los otros puntos, pero el desarrollo de una actitud de gratitud es una manera de pensar positiva, la eliminación de los pensamientos negativos de tu vida, y con ello reducir el estrés. Aprende a ser agradecido con lo que tienes. Con este tipo de actitud ante la vida, el estrés bajará y subirá la felicidad. Esta es una fórmula ganadora.

sábado, 23 de abril de 2016

15 Sencillos Actos de Caridad

Hola a todas, cómo están.
Ya vieron que belleza:
El Papa Francisco propone 15 sencillos actos de caridad que él ha mencionado como manifestaciones concretas del amor de Dios:

1. Sonreír, un cristiano siempre es alegre!

2. Dar las gracias (aunque no "debas" hacerlo).

3. Recordarle a los demás cuanto los amas.

4. Saludar con alegría a esas personas que ves a diario.

5. Escuchar la historia del otro, sin prejuicios, con amor.

6. Detenerte para ayudar. Estar atento a quien te necesita.

7. Levantarle los ánimos a alguien.

8. Celebrar las cualidades o éxitos de otro.

9. Seleccionar lo que no usas y regalarlo a quien lo necesita.

10. Ayudar cuando se necesite para que otro descanse.

11. Corregir con amor, no callar por miedo.

12. Tener buenos detalles con los que están cerca de ti.

13. Limpiar lo que uso en casa.

14. Ayudar a los demás a superar obstáculos.

15. Llamar por teléfono a tus padres, si tienes la fortuna de tenerlos.


• Ayuna de palabras hirientes y transmite palabras bondadosas

• Ayuna de descontentos y llénate de gratitud

• Ayuna de enojos y llénate de mansedumbre y de paciencia

• Ayuna de pesimismo y llénate de esperanza y optimismo

• Ayuna de preocupaciones y llénate de confianza en Dios

• Ayuna de quejarte y llénate de las cosas sencillas de la vida

• Ayuna de presiones y llénate de oración

• Ayuna de tristezas y amargura y llénate de alegría el corazón

• Ayuna de egoísmo y llénate de compasión por los demás

• Ayuna de falta de perdón y llénate de actitudes de reconciliación

• Ayuna de palabras y llénate de silencio y de escuchar a los otros

Si todos intentamos este ayuno, lo cotidiano se llenará de:
PAZ,
CONFIANZA,
ALEGRÍA,
Y VIDA
Me encanto, se los comparto! Con cuál te identificas. Toma alguna y trabajàlas. Bendiciones.

miércoles, 20 de abril de 2016

Estaciones de la vida


Había una vez un hombre con cuatro hijos.
El deseaba que sus hijos aprendieran a no juzgar las cosas a la ligera.
Así que los envió a cada uno a una gran aventura, su objetivo: ir en búsqueda de un árbol, el cual se encontraba lejos a una gran distancia.
El primer hijo se fue en invierno.
El segundo se fue en primavera.
El tercero en verano, y el más joven en otoño.
Cuando ellos regresaron, los mando a llamar y les preguntó que habían observado.
El primer hijo comentó que el árbol era horrible, doblado y torcido.
El segundo hijo comentó que el árbol estaba cubierto de un hermoso follaje y flores.
El tercer hijo estuvo en total desacuerdo. El comentó que el árbol estaba lleno de brotes florales, que desprendían un aroma dulce, fresco y hermoso. El árbol era la cosa más hermosa que jamás había visto.
El último hijo se encontraba en total desacuerdo con los anteriores. Comentó que el árbol estaba cargado de frutos, tan lleno de vida y esplendor...
Entonces el hombre explicó a los cuatro, que todos tenían la razón porque cada uno de ellos había observado solamente una temporada en la vida de aquel árbol.
El les explicó que no se puede juzgar a nadie, solamente por una temporada de su vida.
La esencia de las cosas y de quienes somos, así como los placeres, alegrías y el amor proveniente de la vida, solo puede ser medida al final, cuando todas las etapas de su vida se han reunido.
Si te das por vencido cuando es Invierno, perderás las oportunidades de la Primavera, la belleza del Verano y las promesas del Otoño.
No dejes que el dolor de una temporada destruya el gozo de las demás. Y no juzgues la vida por una época difícil...
Mantente firme en las dificultades, y mejores tiempos vendrán con plena seguridad...
Aspira a inspirar.... antes de expirar.
Vive simple, ama generosamente y que te importe todo.
Habla con gentileza y deja todo lo demás a Dios.
La Felicidad te mantiene agradable, los intentos te mantienen fuerte, los sufrimientos te mantienen humano, las derrotas te mantienen humilde, los éxitos te mantienen en crecimiento pero.... solo Dios te mantiene andando.
Dios te bendiga y mantenga bajo sus cuidados a través de todas las épocas de tu vida!

martes, 19 de abril de 2016

Reflexiones

Nunca digas que es tarde. Siempre hay oportunidades para levantarte.

El éxito consiste en confiar en ti, no depender de nadie y tener en mente que no hay nada imposible.

Nuestra mayor gloria no está en nunca caer, sino en levantarnos cada vez que fallamos. (Ralph Waldo Emerson)

Las lágrimas son la forma en que tu cuerpo habla cuando tu boca no puede explicar el dolor que siente.

Nuestros pensamientos determinan nuestros sentimientos y ellos definen la vida que vivimos. Cambia la forma de pensar, y cambiará tu vida.

Un día le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles eran los factores que destruyen al ser humano. Y él respondió así:

🔹La Política sin principios,
🔹El Placer sin compromiso,
🔹La Riqueza sin trabajo,
🔹La Sabiduría sin carácter,
🔹Los Negocios sin moral,
🔹La Ciencia sin humanidad, y;
🔹La Oración sin caridad...

jueves, 14 de abril de 2016

EL ESTRÉS Y EL AMOR EN LA RELACIÓN DE PAREJA


Mucho se ha dicho y escrito acerca del Estrés, y no cabe duda que en una época como la que vivimos, con cambios tan constantes y abrumadores a los que nos toca irnos adaptando y desadaptando, así como los compromisos y actividades en las que nos vemos envueltos en un día a día, donde muchas veces no somos ni capaces de hacer un alto para el descanso, el compartir y las muchas cosas agradables que también tiene la vida, entonces pareciera inevitable que el Estrés sea el denominador común en la vida de la persona moderna. 

Normalmente al hablar del Estrés, el énfasis mayor se hace en los problemas de salud que suelen surgir en las personas, como consecuencia de las alteraciones que sufren nuestros dos grandes sistemas que se ocupan de mantenernos sanos, como son el Sistema Inmunológico y el Sistema Endocrino, lo cual es absolutamente cierto. Sin embargo, hay otras alteraciones que se van a presentar en nuestras vidas si no prestamos atención a la manera en que la estamos llevando y a cómo hemos podido permitir que grandes niveles de Estrés imperen en nuestra cotidianidad.

EL IMPACTO EN EL AMOR Y LA PAREJA
En esta ocasión quiero hacer referencia a las consecuencias que por el Estrés se pueden generar en el amor y por defecto en las relaciones de pareja. Es común escuchar que el amor es el sentimiento más noble que existe, pero también es sabido que este sentimiento no responde a una planificación racional, es decir, las personas NO planifican enamorarse de alguien, esto sencillamente ocurre. Sin embargo sí va a entrar la razón en el cómo llevar ese amor para que perdure y no se apague como una llama a la que le quitamos el oxígeno.

En la actualidad es muy común que ambos en la pareja cumplan roles laborales y profesionales que pueden muchas veces representar una demanda de tiempo, esfuerzo y compromiso que exigen más allá de lo que pueden dar, mientras que por el solo hecho de vivir en pareja, también han de cumplir una serie de responsabilidades propias de la relación, la familia, los hijos, etc. que igualmente pueden llegar a la sobre exigencia y caer en una fórmula sencilla generadora de Estrés, que no es otra que un desequilibrio que se va a presentar cuando las demandas a las que somos sometidos exceden a nuestra capacidad de reacción.

Este problema a su vez va a incidir en la estabilidad emocional de la pareja, generando discusiones que generalmente sólo suelen ser desahogos a las presiones que cada uno vive, para luego convertirlas en hábitos mal sanos en la relación. También se crean problemas en la intimidad y desavenencias varias que, de no tratarse y corregirse van poco a poco acabando con el amor, hasta que el daño es irreversible y lo que queda es la separación.

EL SEXO, UNA ALTERACIÓN COMÚN
Estando claros que nuestra mente es la que gobierna nuestro cuerpo, es de suponer que ante situaciones de angustia y ansiedad, propias de una vida estresada, el disfrute se va quedando de lado y en las relaciones de pareja, esto comienza a reflejarse precisamente en la disminución del deseo sexual. De manera que en el hombre y la mujer ocurre un desplome del deseo sexual, con un marcado desinterés por la pareja y el resquebrajamiento del frenesí y la pasión en la relación íntima. 
Esta disminución en el apetito sexual, ocasiona que la frecuencia disminuye y se aparta cada vez más de los momentos en que ambos se buscaban para dar rienda suelta a unos originalmente desenfrenados deseos de hacer el amor, o por otra parte, actúa de una forma más dañina, cuando el acto sexual se convierte en una obligación, más que en un disfrute y por supuesto, dado que va contrario a la naturalidad del “querer y desear” por el “tener que”, comienzan a sumarse otros elementos que de igual manera son acrecentadores del Estrés, como son en el hombre, los problemas de impotencia o eyaculación precoz y en la mujer la incapacidad para llegar al orgasmo. Efectos que van a dificultar aún más la capacidad de sobrellevar una relación placentera.
En un acto sublime en la relación de pareja como es el hacer el amor, deben abundar en el cerebro las sustancias químicas que generan la tranquilidad, el placer y la alegría. De allí la importancia de apartar todo tipo de alarma o nerviosismo, que pueda producir la baja del deseo sexual.

MOMENTOS PARA ESTAR ALERTA
Existen momentos o etapas en la vida que pueden hacernos más susceptibles ante el Estrés y ante los cuales hay que estar más alerta. Con frecuencia, los casos de Estrés afectan al varón durante la etapa madura (a partir de los 35 años), no sólo porque su capacidad sexual se reduce, sino debido a factores de su entorno, como el incremento de la carga laboral o la presión familiar, que lo ponen en alta tensión. Igualmente, a partir de los 55 y 60 años, ocurren otros cambios en el hombre como la andropausia y la culminación de la etapa laboral. Lo primero hace que gradualmente disminuyan las hormonas sexuales, mientras que lo segundo, cuando no se ha planificado o han tomado las respectivas previsiones, suele ser un gran estresor, por no saber a qué dedicarse, qué hacer en esta nueva etapa de su vida y cómo mantener los ingresos económicos del pasado.
Por su parte en la mujer, y más específicamente con el nuevo rol que ha venido asumiendo en la sociedad actual, al alcanzar una independencia laboral y ocupar puestos de relevancia profesional, tienden a confundir su rol en las relaciones diarias en el trabajo con el encuentro sexual con su pareja. Esto hace que tiendan a adoptar muchas veces un papel masculino y perturbar así su capacidad de placer y de alcanzar el orgasmo.

CUANDO EL AMOR SE CONVIERTE EN ESTRÉS
También vale la pena traer a colación que el mismo amor, o mejor dicho, la manera como nos comportamos ante el amor, puede por sí misma convertirse en una fuente de Estrés que ha de llevar a la persona o a la pareja a sufrir 
Y aquí, desde mi juicio, el problema mayor se presenta ante la inseguridad consecuente de problemas subyacentes, de uno de los miembros de la pareja que tiene mucho temor a perder a la persona amada, desatando una sobreprotección, inhabilitación del otro o hasta acosos que son insostenibles para una relación sana. 
De manera que el amor se convierte en obsesión y lleva a la persona a colocar a su pareja en el lugar más importante y casi el único en su escala de prioridades. Convirtiendo así la relación en una dependencia emocional hacia su pareja, al extremo de creer que no podría vivir sin el otro, intentando hacer todo tipo de actividades con la otra persona, llamando continuamente y controlándola a través de mensajes, como asegurando que siempre esté “ahí”. Por supuesto, es fácil imaginarnos el nivel de Estrés que se presentará en una persona que desarrolla este tipo de obsesión, al extremo de anularse a sí mismo para subordinarse completamente a su pareja, generando una relación que pasará a ser insoportable tanto para el miembro que sufre de la obsesión, como para la contraparte que se ve sometida a tales niveles de presión y tensión.

INYECTANDO LA RAZÓN AL AMOR
Como cita Walter Riso en su libro “Deshojando Margaritas”, en su distinción entre “el amor pasional, el amor racional y el amor incondicional”, sólo el amor “racional” podrá ser exitoso para mantener en el tiempo al mismo amor y por supuesto una relación de pareja dentro de lo que podamos llamar funcional y emocionalmente estable. Y es que, como hice mención al principio, el amor no se planifica, sencillamente de acuerdo a las circunstancias va a surgir, pero serán las personas involucradas en ese amor quienes han de estar alerta a todas las situaciones que se van a presentar en la dinámica de la relación y fuera de la relación.
En el caso que nos motiva este artículo, por supuesto el aspecto más importante a abordar es el manejo del Estrés y no permitir que éste sea un elemento discordante que puede a la larga matar al amor. De manera que nos toca hacer una revisión de los distintos ámbitos, como el trabajo, la familia, el entorno social y político y por supuesto nuestra relación de pareja propiamente dicha y procurar detectar las situaciones que nos están llevando a generar y mantener un estado de Estrés permanente y tomar las acciones necesarias para contrarrestar su efecto, reducirlo o hasta eliminarlo de nuestra vida.

La vida será más placentera si estamos psicológicamente tranquilos. Por más compleja que pueda parecernos una situación siempre existe una salida. Por tal motivo, es de gran importancia escuchar o abrirnos a otros puntos de vista, esto nos mostrará otras alternativas para resolver todo aquello que vemos nublado y parece no tener solución. Siempre será importante reconocer que el amor requiere atención para no perder el vínculo que nos une con nuestra pareja.

Gerardo J. Velásquez D.
gvelasquez99@cantv.net

lunes, 11 de abril de 2016

¿Cómo manejar el estrés cotidiano? por Beatriz Alvarez

La palabra estrés se usa con frecuencia sin tener una definición clara de ella y sin saber que existen varias clases de estrés. El estrés normal (tensión nerviosa) es el esfuerzo que realiza tu cuerpo y mente para adaptarse a situaciones ambientales de la vida cotidiana. El estrés puede producir un cansancio “agradable” como cuando realizas actividades que implican un reto. El eustrés (estrés positivo) es un estado de conciencia, en el cual pensamiento, emoción y sensación parecen organizarse para proporcionar un efecto general de alegría, satisfacción y energía vital. En el distrés (malo o desagradable) la permanencia y la intensidad, originan alteraciones físicas y psicológicas que pueden acumularse y provocar a largo plazo un efecto negativo. Rose Reynaud, terapeuta corporal, menciona: “El distrés proviene de la ansiedad, angustia o frustración, tensa y aprieta los músculos, confunde y ofusca el pensamiento, trastoca las emociones y nulifica las creencias”. Algunos factores generadores son cambios físicos, como obesidad o climaterio; en la familia, vínculo afectivo deteriorado; con la pareja, celos y violencia; en el trabajo o escuela, exclusión o acoso. ¿Cómo diferenciar el estrés físico del mental?, haz una lista de los lugares, personas y situaciones en las que te sientes tensionado. El estrés mental se alimenta de pensamientos repetitivos en donde no encuentras solución a los problemas y el estrés físico puede deberse a la postura corporal, la mala respiración y a la ausencia de descanso o relajación. Aquí algunas habilidades de afrontamiento que te permiten abordar situaciones estresantes y que puedes integrar a tu vida diaria: respiración calmante, postura corporal (estiramiento), relajación y meditación.
Facebook Conversando con Beatrice

beatricealvarez@yahoo.com

Tomado de: http://www.cronicajalisco.com/notas/2016/63590.html

Se puede combatir el estrés

La crisis económica crea en las personas estresores económicos sobre su situación de empleo y la disponibilidad de los recursos necesarios para cumplir con sus exigencias de vida. Estos estresores incluyen la posibilidad del desempleo; subempleo (tener un empleo inferior a sus cualificaciones o habilidades), inseguridad de empleo (la amenaza de perder el empleo), privación económica (falta de ingresos) y percepción de estrés financiero (preocupación por la situación financiera).
Las personas que experimentan estos estresores tienen un mayor riesgo de tener enfermedades físicas o mentales. Los empleados que experimentan estrés económico a menudo están menos comprometidos, son menos productivos y son más propensos a abandonar su trabajo o la organización. Los patronos pueden llevar a cabo seis iniciativas para lidiar con el estrés financiero.
1. Ofrecer programas de consejería o educación financiera - Los Programas de Asistencia al Empleado (PAE) incluyen consejería financiera y existen otros apoyos a través de los programas de asesores financieros de los programas de preparación para la jubilación. Muchas veces los empleados desconocen de estos programas o no los utilizan. Los patronos pueden exhortar a los empleados a utilizar éstos y otros recursos de planificación financiera así como los que ofrecen la Alianza para la Salud Mental en el Trabajo (Partnership for Workplace Mental Health) y las herramientas de capacitación financiera que ofrece la Casa Blanca.
2. Proveer apoyo social - Este conlleva proveer información y asistencia a empleados con problemas financieros o sencillamente estar disponible para escuchar a los que tienen problemas financieros. La Asociación Americana de Psicología ofrece recomendaciones para los empleados que confrontan una crisis financiera, los cuales incluyen desarrollar planes para atender los problemas, reconocer estilos de afrontamiento poco saludables (tomar, fumar o comer demasiado) y solicitar ayuda. Los empleados que piensan que sus líderes se preocupan por su bienestar informan altos niveles de vinculación, compromiso y tolerancia al estrés.
3. Considerar otras alternativas a las cesantías - Los despidos son una forma común de “ajustarse los cinturones” en respuesta a las dificultades financieras. Sin embargo, con frecuencia fallan en alcanzar las metas financieras que persiguen y tienen como resultado un aumento en la inseguridad de empleo y carga de trabajo para los sobrevivientes. Un artículo reciente del Wall Street Journal listó varias alternativas a los despidos tales como: solicitar a los empleados ideas para reducir los costos, reducir gastos como viajes y algunos beneficios, ofrecer días adicionales de vacaciones sin compensación e instituir semanas más cortas de trabajo.
4. Revisar los planes de compensación - A pesar de que parecería fácil decir que los patronos deberían pagar más a los empleados, esto no es siempre viable. Sin embargo, los patronos pueden asegurarse de que sus programas de compensación estén alineados con sus metas estratégicas y mantengan un sentido de equidad. Esto puede incluir pagar salarios competitivos o ajustar los programas de beneficios para que sean consistentes con las necesidades cambiantes de la fuerza trabajadora.
5. Reconocer las diferencias individuales - La investigación ha demostrado que las personas difieren dramáticamente en cuanto a sus reacciones a los estresores. Estas diferencias incluyen valores personales sobre el dinero, trasfondo familiar y estilos de afrontamiento ante los estresores, solo por mencionar algunos, por lo que pensar que una solución atiende las necesidades de todos los trabajadores no será tan efectiva, diferentes grupos de empleados pueden requerir diferentes iniciativas a partir de sus necesidades particulares.
6. Ser proactivo y orientado a obtener información - Muchas personas se resisten a hablar de sus finanzas y puede que no busquen ayuda hasta que la situación sea difícil de manejar. Los patronos necesitan ayudar a los empleados proactivamente. Este proceso comienza en el proceso desde el ingreso de los empleados y debe continuar a través de su carrera. Es importante que, siempre que sea posible, las organizaciones tomen sus decisiones basadas en datos y lleven a cabo evaluación de necesidades para identificar preocupaciones y evaluar posibles soluciones.
Aunque estas soluciones no resuelven las preocupaciones de los empleados acerca de los estresores económicos, proveen una estrategia abarcadora para atender las preocupaciones de los empleados.

Seis claves para ser feliz, según la Universidad de Harvard

“La alegría se puede aprender, del mismo modo que uno se instruye para esquiar o a jugar al golf: con técnica y práctica”, asegura el psicólogo Tal Ben-Shahar, quien imparte una asignatura sobre la dicha en el prestigioso centro educativo.
Encontrar la felicidad es el tesoro más codiciado de nuestros tiempos, un concepto aún abstracto, subjetivo y difícil de definir, pero que está en boca de todos. Incluso es materia de estudio en la Universidad de Harvard. Su profesor, el doctor israelí Ben-Shahar, es experto en Psicología Positiva, una de las corrientes más extendidas y aceptadas en todo el mundo y que él mismo define como “la ciencia de la felicidad”. De hecho, sostiene que la alegría se puede aprender.
“Aceptar la vida tal y como es te liberará del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas”, asegura el autor del best seller Being Happy y sus clases magistrales.
“Es precisamente la expectativa de ser perfectamente felices lo que nos hace serlo menos”, explica Ben-Shahar.
A continuación sus seis consejos principales para sentirse afortunado y contento:
1. Perdone sus fracasos. Es más: ¡celébrelos! “Al igual que es inútil quejarse del efecto de la gravedad sobre la Tierra, es imposible tratar de vivir sin emociones negativas, ya que forman parte de la vida, y son tan naturales como la alegría, la felicidad y el bienestar. Aceptando las emociones negativas, conseguiremos abrirnos a disfrutar de la positividad y la alegría”, añade el experto. Se trata de darnos el derecho a ser humanos y de perdonarnos la debilidad. Ya en el año 1992, Mauger y sus colaboradores estudiaron los efectos del perdón, encontrando que los bajos niveles de este hacia uno mismo se relacionaban con la presencia de trastornos como la depresión, la ansiedad y la baja autoestima.
2. No dé lo bueno por hecho: agradézcalo. Cosas grandes y pequeñas. “Esa manía que tenemos de pensar que las cosas vienen dadas y siempre estarán ahí tiene poco de realista”.
3. Haga deporte. Para que funcione no es necesario machacarse en el gimnasio o correr 10 kilómetros diarios. Basta con practicar un ejercicio suave como caminar a paso rápido durante 30 minutos al día para que el cerebro secrete endorfinas, esas sustancias que nos hacen sentir drogados de felicidad, porque en realidad son unos opiáceos naturales que produce nuestro propio cerebro, que mitigan el dolor y causan placer, según detalla el entrenador de easyrunning y experto corredor Luis Javier González.
4. Simplifique, en el ocio y el trabajo. “Identifiquemos qué es lo verdaderamente importante, y concentrémonos en ello”, propone Tal Ben-Shahar. Ya se sabe que “quien mucho abarca, poco aprieta”, y por ello lo mejor es centrarse en algo y no intentarlo todo a la vez. Y no se refiere solo al trabajo, sino también al área personal y al tiempo de ocio: “Mejor apagar el teléfono y desconectar del trabajo esas dos o tres horas que se pasa con la familia”.
5. Aprenda a meditar. Este sencillo hábito combate el estrés. Miriam Subirana, doctora por la Universidad de Barcelona, escritora y profesora de meditación y mindfulness, asegura que “a largo plazo, la práctica continuada de ejercicios de meditación contribuye a afrontar mejor los baches de la vida, superar las crisis con mayor fortaleza interior y ser más nosotros mismos bajo cualquier circunstancia”. El profesor de Harvard añade que es también un momento idóneo para manejar nuestros pensamientos hacia el lado positivo, aunque no hay consenso en que el optimismo llegue a garantizar el éxito, sí le aportará un grato momento de paz.
6. Practique una nueva habilidad: la resiliencia. La felicidad depende de nuestro estado mental, no de la cuenta corriente. Concretamente, “nuestro nivel de dicha lo determinará aquello en lo que nos fijemos y en las atribuciones del éxito o el fracaso”. Esto se conoce como locus de control o ‘lugar en el que situamos la responsabilidad de los hechos’, un término descubierto y definido por el psicólogo Julian Rotter a mediados del siglo XX y muy investigado en torno al carácter de las personas: los pacientes depresivos atribuyen los fracasos a sí mismos, y el éxito, a situaciones externas a su persona; mientras que la gente positiva tiende a colgarse las medallas, y los problemas, “casi mejor que se los quede otro”. Sin embargo, así perdemos la percepción del fracaso como ‘oportunidad’, que tiene mucho que ver con la resiliencia, un concepto que se ha hecho muy popular con la crisis, y que viene prestado originariamente de la Física y de la Ingeniería, con el que se describe la capacidad de un material para recobrar su forma original después de someterse a una presión deformadora. “En las personas, la resiliencia trata de expresar la capacidad de un individuo para enfrentarse a circunstancias adversas, condiciones de vida difíciles, o situaciones potencialmente traumáticas, y recuperarse saliendo fortalecido y con más recursos”, afirma el médico psiquiatra Roberto Pereira, director de la Escuela Vasco-Navarra de Terapia Familiar.
Tomado de El País.