jueves, 2 de junio de 2016

Reflexiones...

No importa que tan lujosa sea tu casa, que tan nuevo sea tu carro o que tan grande sea tu cuenta en el Banco. Nuestra tumba siempre será del mismo tamaño. Hay que vivir con humildad en el corazón, y eso se afianza mucho más cuando Dios nuestro Señor nos coloca pruebas difíciles de superar, y luego él mismo nos da una nueva oportunidad para reflexionar y cambiar. OJO...ALERTA... Cuidado con descuidar esta oportunidad que Dios te da, porque cuando quieras devolverte en el tiempo y cambiar, ya habrá pasado el momento que Dios te ha dado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario